ANDRÉS RAMOS · PIZARRISTAS
Instalación de tejados de pizarra natural
La instalación de una cubierta de pizarra requiere resolver cómo trabajan juntos el soporte, las capas de protección, la fijación de las piezas y la evacuación del agua. Andrés Ramos desarrolla su actividad desde 1981 y estudia cada tejado según su geometría y sus necesidades.
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Estudiar la cubierta antes de colocar la pizarra
La pendiente, los encuentros, el uso del espacio bajo cubierta y el soporte condicionan la solución. Definir estos elementos antes de colocar las piezas permite concretar los materiales y el trabajo de cada zona.
Soporte y sistema de colocación
El estado y las características de la base determinan cómo fijar el conjunto. En las obras publicadas se muestran soluciones con rastrelado y doble rastrelado; su utilización se decide para cada cubierta, sin trasladar una composición de forma automática a otra obra.
Formato de pizarra y solape
La elección de las piezas y su disposición debe responder a las condiciones de la cubierta. El formato y el solape se estudian junto con la pendiente y el sistema de instalación.
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Aislamiento e impermeabilización dentro del conjunto
La protección frente al agua y el comportamiento térmico se estudian de forma coordinada. Los encuentros y la continuidad de las capas necesitan la misma atención que el centro de los faldones.
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Remates que acompañan a la cubierta
Chimeneas, limas, caballetes, aleros y canalones forman parte de la instalación. Su ejecución debe facilitar el recorrido del agua y resolver los cambios de plano y los pasos existentes.
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Cómo se forma un doble rastrelado
El artículo original sobre doble rastrelado describe un primer rastrel vertical y un segundo rastrel horizontal sobre el que se fija la pizarra con ganchos. La distancia de los elementos y la disposición de las capas se definen para el formato elegido y para esa cubierta. El objetivo es resolver la fijación y la cámara bajo las piezas como parte del conjunto, sin trasladar una receta idéntica a todos los tejados.
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La geometría cambia el trabajo de colocación
Las obras publicadas incluyen pizarra rectangular, pizarra redonda, zonas curvas y encuentros con chimeneas. En una vivienda de Cercedilla se documentaron piezas de 35 × 25 cm y remates de chimenea; en una cubierta de Valdemorillo se empleó pizarra redonda de 32 × 22 cm. Son medidas de esas obras, no formatos recomendados sin estudiar la pendiente y los solapes de tu tejado.
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Valora tu nueva cubierta de pizarra
Indica la ubicación del inmueble y si se trata de una cubierta nueva o de una renovación. Si dispones de planos o fotografías, compártelos al contactar para explicar el proyecto con más detalle.



